EL BAR DE PEPE EN LA MEMORIA DE "EL MERCADO"

De la "osadía" de 1968 a la reapertura actual: Un viaje por la intrahistoria, la gastronomía y el archivo antropológico de Benalup-Casas Viejas.

En el texto dedicado a la apertura de El Mercado, hacíamos referencia a que este establecimiento situado en el centro histórico de Benalup-Casas Viejas es mucho más que una simple inauguración; demuestra que adaptar un negocio a los nuevos tiempos no significa olvidar su memoria. De hecho, en este nuevo lugar se entrelazan cuatro pilares fundamentales de lo que es hoy nuestro pueblo: el testigo del Bar de Pepe, escenario central de la vida social de Benalup de Sidonia desde 1968; el propio nombre de "El Mercado", referencia directa a la acera de enfrente, donde se tejía la cotidianidad del municipio mediante la compra diaria; la mirada de Jerome Mintz congelando las imágenes de rostros, usos y costumbres de los casaviejeños; y la labor de Salus, cuyo archivo digital nos ha permitido conocer, ser conscientes y asumir nuestra propia identidad.

Hoy, el protagonista será el Bar de Pepe, el espacio escogido por la empresa PROGEMCO ESTATES S.L. para dar vida a su proyecto. Ya en la inauguración estuvo presente María Sánchez, viuda del fundador Pepe Candón, dándonos a entender que la memoria del local es la base sobre la que construir el futuro.

Para entender el valor de este rincón hay que dar un salto en el tiempo. Antes decir que José Candón Castellano (Pepe el del bar) ya trabajaba en el Bar Coscorrón y posteriormente en el de Román, donde servía tapas a través de una ventana que conectaba directamente con el descansillo del cine.

Pepe Candón en el bar de Juan Román,  Paco Pareja y Manuel Mocondrio

Fotografía:JEROME MINTZ

Pero Pepe quería llevar a cabo su gran sueño: montar el primer restaurante de Benalup. Para ello, alquiló a la familia Vela los locales que en los años 50 y 60 habían ocupado los «cosarios» Ortega y Pérez en la calle don Manuel Sánchez (recordado por José Luis Pérez Ruiz "El Santo"). En aquel momento, muchos vecinos consideraron su decisión una auténtica locura; decían incluso que «tres meses no iba a durar abierto» porque estaba en las afueras del pueblo.

El bar se inauguró el 23 de marzo de 1968. En sus inicios comenzó como un único local alquilado, pero la gran afluencia de clientela obligó a Pepe a expandirse, alquilando un segundo local y convirtiendo el negocio en bar, restaurante y salón de juegos. Tras años de alquiler, en 1982 Pepe Candón pasó a ser propietario y en 1987, 1988 y 1989 lo sometió a respectivas reformas.

El Bar de Pepe funcionaba de la siguiente forma: Pepe daba la cara en la barra y María en la cocina, ofreciendo una comida tradicional y de proximidad (en la actualidad podría calificarse como Slow Food). En un pueblo receptor de gente, este bar fue para muchos el primer contacto con Benalup.

El propio antropólogo americano Jerome Mintz fue cliente habitual. Gracias a su labor, hoy Casas Viejas dispone de un legado en fotografías de valor incalculable, un verdadero tesoro antropológico que nos informa sobre:

  • La joven plantilla del bar (rostros como Manolo González, José González, Paco Vidal o Miguel "El Pato").
  • El trabajo infantil y la «mundología» como auténtica escuela de vida.
  • El bar como un espacio dominado por el hombre, reflejo de los códigos sociales y los roles de la época.
  • El local como centro de socialización y símbolo de modernización, captando en sus fotografías las primeras máquinas de juego y de música del pueblo.

Aquellas instantáneas son hoy parte de nuestro patrimonio histórico porque nos sirven para comprender nuestra propia evolución social.

A la serecha:  Alfonso "El Ciego", Antonio Borrego. Manuel Bancalero Tosso , Ramón Espina, Manuel Benítez y José Gutiérrez "El Capaor".

Arriba: Juan Buencía, Antonio Estudillo, Manuel de la Flor. Detrás, Esteban Gómez Mañez. 

Arriba: Pepe Candón, Manolo González Rodríguez, José González Rodríguez, Paco Vidal y Miguel "El Pato" .

A la derecha: Pepe Candón con su hija.

Fotos: JEROME MINTZ

Pero nada es eterno y todo cambia.

El establecimiento vivió diferentes etapas tras la jubilación de Pepe. Uno de los que recogió el testigo fue Floren, quien durante una década devolvió al bar su centralidad, llegando a recibir en enero de 2011 el XII Reconocimiento Especial a la Labor Turística de la Comarca de la Janda por parte de la Mancomunidad, acreditando que "Casa Floren se ha convertido en lugar de encuentro para deleite del paladar, consiguiendo hacer de la degustación un arte"

Fotos publicadas en  historiacasasviejas.es

A finales de 2018, y tras un periodo de cierre, Nuria Candón, hija de Pepe y María, asumió las riendas en un valiente intento por no dejar morir la obra de sus padres, reabriendo bajo el lema: "Ven y disfruta de tu bar de siempre. Estarás en tu casa".

Tras esta etapa y otros intentos de explotación, el local necesitaba un nuevo impulso. Hoy, el testigo ha sido recogido por este grupo inversor que lo ha adaptado a las nuevas tendencias estéticas, intentando mantener la esencia y el respeto por el pasado.

La revitalización del centro histórico se consigue dando vida y llenando de actividad los locales de toda la vida.

¡LARGA VIDA A "EL MERCADO" EN AL BAR DE PEPE!

📌 Próximas entregas…

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