LOS MALAMADRE (COMPARSA)

🎭 FICHA DE LA AGRUPACIÓN

Evento: Carnaval 2026 🎭

Continuidad: La Comparsa de El Santo (Carnaval 2025) 🕊️ 

Dirección: Álvaro Ban y Manolín Márquez 🖋️🎸 

Letra y Música: Álvaro Ban 🎼 

Colaboración en Cuplés: Roberto Flor 🤡

Los Malamadre en tránsito

“LOS MALAMADRE” O EL TRIUNFO DE LA MEMORIA

Hay agrupaciones a las que no hay que valorar por tipo, música y letras (que es prácticamente todo), sino también por el peso de su memoria. Tras el surgimiento el año pasado de un proyecto nacido para rendir tributo a José Luís Pérez Ruiz “El Santo”, este 2026 la unión de esos carnavaleros se ha consolidado y  se presentan con el nombre de "Los Malamadre". Bajo la dirección de Álvaro Ban, que lleva el veneno de la música en las venas,  y Manolín Márquez, amamantado en Carnaval y guardián de la  genialidad de “El Santo”, este grupo se presenta con nuevas incorporaciones alcanzando una fuerza, madurez vocal y un contenido que rinde culto a la justicia de la memoria. Es en este compromiso donde la agrupación hace suya la expresión de Almudena Grandes “La alegría es un arma de resistencia, pero también un arma de combate.

La presentación redefine el concepto de “madre" para llevarlo al terreno de la identidad carnavalera. El mensaje central es la igualación de dos identidades paralelas: Madre y Carnaval, dos sustantivos que engloban a otros sustantivos: cobijo, pertenencia y salvación. La agrupación describe el proceso de un 'niño que no fue niño' que encuentra en la calle su casa sin techo. El Carnaval no solo lo espera sino que le otorga el poder del renacimiento.

En los pasodobles se busca remover conciencias mediante  versos que sintetizan el Yin y el Yang o  fuerzas opuestas. Los titulados Abuelo y Ayer desarrollan un contenido más punzante utilizando la metonimia  para explicar que Benalup es un organismo vivo: la fuerza obrera de El Tajo o la columna vertebral, la carretera donde se encuentra la Virgen.. Ayer es un grito de identidad que rechaza todas las banderas para abrazar a la única que reconoce como propia: el rojo de la sangre regada, de chozas ardiendo de un 33 que todavía sigue latiendo”. En el dirigido a Juanma Moreno, el autor realiza un ejercicio de ironía política denunciando una Andalucía "condenada a su muerte" por la gestión sanitaria. En un giro final cargado de intención, utiliza el propio himno de Andalucía como grito de socorro ante una sanidad que “ha perdido el respeto a la vida”. El resto de pasodobles ofrecen el Yang: en Nunca expresa una reconciliación tardía con la madre (relato sobre la precariedad laboral donde el autor reconoce que el “abandono" de su madre era, en realidad, un sacrificio. En "Al parecer", la letra describe la pérdida de la memoría y la resistencia del corazón al escuchar el 3x4 de su comparsa. El bloque se cierra con un canto a la amistad carnavalera y lo dedican a quien ha superado adversidades con "dos cojones".

En las letras de humor, la comparsa apuesta por la cupletina frente al cuplé tradicional, cuya estructura nos retrotrae a composiciones medievales tracicionales: presentación, conflicto y resolución sarcástica. El repertorio es un abanico que va desde el metacarnaval a la crítica política (Cepero, Sánchez, Feijóo, Ayuso, Trump o Maduro) manejando el doble sentido con maestría. Si las cupletinas son la alegría, el estribillo nos devuelve al tipo identificando a la "madre que me parió" (esa Malamadre) no con el olvido, sino con la salvación de febrero.

El popurrí se estructura como un viaje emocional desde el prejuicio hacia la identidad,. El personaje se desprende de su coraza de "malote" para denunciar que la valentía debe ejercerse diariamente y no solo en febrero. El núcleo del popurrí es la lucha interna: el veneno empieza a sanar en el momento en que reconoce que es frágil: "solo soy un pobre desgraciado…”, que  “quería volar". El climax llega cuando "las coplas me devolvieron el corazón de mi mamá". El grito final "¡CASAS VIEJAS MI MADRE, BENALUP MI CARNAVAL!", iguala de forma muy hábil la historia y la memoria (su madre) con el Carnaval, cerrando así el círculo abierto en la presentación. 

 

El repertorio sigue siendo un tributo a la herencia de “El Santo”: Los Malamadre cantan a la injusticia del 33 como seña identitaria y elevan  al Carnaval como instrumento de permeabilización de la memoria.  

¡¡ENHORABUENA!!