RUTA POR LOS LUGARES... HACIA UNA PROGRAMACIÓN PERMANENTE
Del Espacio Conmemorativo a la Casa Espina: integrando todas las realidades de nuestra historia para una comprensión plena de la tragedia
Ayer, en el "tercer tiempo", tras la ruta por los lugares..., coincidimos en el bar de Ricardo con Isabel y José Mari Espina. Entre charla y variedades de aceitunas, recordamos la visita que Salus organizó en su día a la casa familiar situada en la calle San Francisco. Como algunos de los presentes no la conocían, José Mari e Isabel nos invitaron muy amablemente a realizar un magnífico recorrido por su domicilio. Se trata, sin duda, de la casa más señorial y monumental del pueblo; después de la iglesia, es el edificio antiguo mejor conservado de Benalup-Casas Viejas.
Su origen se remonta a la llegada a la aldea de Francisco Vela López, patriarca de la saga, quien consolidó gran poder político, económico y urbanístico llegando a poseer todo el suelo al sur de la Alameda. Sobre estos terrenos los hijos, Nicolasa y Antonio Vela, levantaron sus respectivas viviendas. Nicolasa, casada con Francisco García Vela (hijo de su tía Juana Vela López), edificó la suya sobre una construcción anterior situada en la parcela 23 del plano de 1906. Como testigo de aquella época, la puerta de entrada conserva grabadas las iniciales FGV y el año 1902. Este es el edificio que nos ocupa.
Ovejas esperando ser esquiladas en el interior del bloque adosado.
Gañanía: bloque adosado, planta superior.
Plano Benalup 1906
Fotos a color: Jerome Mintz
Tras la entrada, en la primera planta, se distribuyen numerosas habitaciones, salones y jardines. El piso de arriba estaba destinado a almacén. Agustín Coca, en un estudio sobre el patrimonio cultural de Andalucía (1995), describe el edificio detallando el cuerpo principal y un bloque adosado de dos plantas con acceso independiente: la inferior albergaba las cuadras y la superior, la gañanía. Tras ellas se extendían el huerto, los pesebres para las vacas y varias cochineras.
Es en este espacio donde los trabajadores se congregaban cada mañana para tomar café antes de empezar la jornada. Fue también el lugar donde permanecieron, durante la noche del 10 y la mañana del 11 de enero de 1933, los jornaleros de José Espina con el fin de protegerlo a él y al resto de la familia Vela. Allí se refugiaron Nicolasa y Manuel Fernández, Juan y Ana Barca y Sebastiana Vela Morales, acompañados de sus hijos, buscando el amparo de la que era la casa más grande y segura de la aldea.
Era una casa en la que a la función residencial se le unía la de explotación agraria convirtiéndose en una especie de cortijo dentro del pueblo. Su valor trasciende lo puramente arquitectónico erigiéndose como un legado etnográfico excepcional en el que se condensa la historia social de Benalup-Casas Viejas.
Desde aquí, planteamos la posibilidad de establecer fórmulas de colaboración entre la administración y la familia para que esta verdadera joya del patrimonio casaviejeño pueda ser visitable como casa-museo. Un edificio como este merece ser conocido y preservado como parte fundamental de nuestra identidad.
Agradecemos sinceramente a la familia Espina que nos haya permitido entrar en su hogar. Con este gesto, ayudan a difundir una historia que, en el fondo, es la de todos nosotros.
Sin haberlo planificado, hemos logrado completar una ruta por los lugares...abarcando la complejidad total de la tragedia al integrar las dos realidades de la masacre: por una parte la visita al Espacio Conmemorativo, centrado en la dignificación de las víctimas, y por otra, la realizada a la Casa de los Espina, observando la intrahistoria de las clases pudientes.
Por el enriquecimiento cultural, social y personal (sobre todo en el 'tercer tiempo") que suponen este tipo de actividades, somos partidarios de que se sigan organizando periódicamente. Apostamos por una programación estable; un recurso permanente que sirva para acercar nuestra identidad a todos aquellos que deseen conocerla. 🏛️🍷✨
Ruta por los lugares de los Sucesos de Casas Viejas 11/04/2026