113 ANIVERSARIO DEL DESCUBRIMIENTO CIENTÍFICO DE EL TAJO DE LAS FIGURAS: PRIVILEGIO O DERECHO

Cuando el Tajo de las Figuras asombró al mundo: un siglo de orgullo empañado por el desafío de rescatar nuestro patrimonio del olvido.

Dicen que las casualidades no existen. El fin de semana pasado completábamos la ruta por los lugares de los Sucesos visitando la Casa de los Espina en la calle San Francisco  (ese “cortijo dentro del pueblo”) como un eslabón fundamental de nuestra historia social. Hoy, 17 de abril de 2026, regresamos simbólicamente a esa casa para conmemorar el 113º aniversario de un hito que situó a Benalup-Casas Viejas en el mapa de la Prehistoria mundial: la expedición científica al Tajo de las Figuras.

El Tajo es un abrigo ubicado en el peñón al que los lugareños llamaban indistintamente “Las Figuras” o “La Segura” (según consta en las crónicas del Coronel W. Verner para la revista Country Lifebien conocido por los cabreros de la zona, quienes achacaban la autoría de sus pinturas a “cosas de moros”.

El mérito de transformar ese conocimiento popular en descubrimiento científico pertenece a José Espina Calatriú. José fue este médico casasviejeño quien, intuyendo el valor arqueológico del lugar, comunicó su existencia a su colega asidonense Rafael Bernal Jiménez de Trejo, que ejercía la medicina en Cádiz. Fue Rafael , aprovechando una estancia en la zona en abril de 1913, el que propuso invitar al  gaditano Victorio Molina y Pastoriza (sacerdote presbítero del Oratorio de San Felipe Neri, catedrático de Humanidades del Seminario Conciliar de Cádiz, miembro de la Academia Hispanoamerica y referente para los hallazgos arqueológicos de la Prehistoria e Historia antigua de la provincia de Cádiz en la primera mitad del siglo XX) para explorar formalmente las pinturas.

  • Arriba a la derecha: Victorio Molina, el práctico y José Espina.
  • Abajo: Antonio Pérez Blanco, los dos hermanos Vela y Rafael Bernal.
  • En burra: el práctico.
  • Luego:  los dos hermanos Vela Morales.
  • En el caballo blanco: Antonio Pérez Blanco 
  • A la derecha a pie: Rafael Bernal.
  • En el primer plano a la izquierda: José Espina Calatriú.

 Victorio  da una copia de la foto a  Rafael Bernal para que se la dé a José Espina. Es lo que aparece aquí con la siguiente dedicatoria:  «A mi distinguido compañero y muy querido amigo Don José Espina Calatriu.
"Recuerdo de la excursión al Tajo de Figuras que le dedico su att. Rafael Bernal. 17-4-1913″

FOTOS PRIMERA EXPEDICIÓN CIENTÍFICA A EL TAJO DE LAS FIGURAS  (17/04/1913)

José Espina preparó la excursión con empeño. Se lo comunicó al tío de su mujer, Antonio Vela Pérez-Blanco  (todopoderoso propietario de la zona). Aunque Antonio no pudo asistir por su avanzada edad, sí lo hicieron sus dos hijos, Juan y José Vela Morales, además de Antonio Pérez-Blanco, otro propietario local y amigo, con gran interes por la cultura y el arte.

Acompañados por un "práctico" o guarda de campo (su nombre no trascendió, pero su conocimiento del terreno fue vital) y un fotógrafo que inmortalizó la jornada, el grupo partió hacia la Sierra de las Momias. De aquel día queda un testimonio gráfico excepcional que refleja la importancia de la gesta. Esa fotografía, regalada posteriormente por Rafael Bernal a José Espina en agradecimiento, fue rescatada por Nicolás Pérez Ruiz en su primera exposición de fotos antiguas en los años noventa.

Nacido en Medina y formado en Salamanca, Toledo y Sevilla, José Espina Calatriú es reconocido (según apuntan Cabré y Pacheco en su Avance...) como el articulador del descubrimiento. Tras casarse en 1901 con la hija de Nicolasa Vela Pérez-Blanco, entró a formar parte de la familia Vela, cuyo patriarca, Francisco Vela López, fue el primer gran propietario de Casas Viejas y figura clave en la formación del pueblo como gestor y terrateniente. Como relata el historiador Jerome Mintz en Los Anarquistas de Casas Viejas, Espina dejó a un lado la medicina para administrar el vasto patrimonio agrario familiar, pero nunca abandonó su curiosidad intelectual.

Francisco Vela López. Figura clave en la formación de Casas Viejas

  • En la fila de en medio y de izquierda a derecha :Juana (“Reinero”) García Vela, su hermana Sebastiana, Ana Barca Romero casada con Juan Vela Morales, primo de las anteriores ;y Nicolasa Vela Morales, hermana de Juan y José Vena.
  • En la fila de arriba: Amelia Espiau,  Manola Guerra, Luisa Vela Barca  y sus primas Nico y Pura Espina García (hijas de Sebastiana Vela).

José Espina Calatriú: Articulador del descubrimiento científico de El Tajo de las Figuras

José Espina Calatriú encarnaba una contradicción interesante: era el terrateniente que administraba la herencia de los Vela, pero también el hombre que firmaba peticiones para traer el teléfono al pueblo, que coordinaba las obras de la iglesia y que, sobre todo, entendía que el patrimonio bajo su custodia era una responsabilidad que trascendía los límites familiares.

Es paradójico y doloroso que, 113 años después de aquel hallazgo que maravilló a figuras como Verner, Cabré, Hernández-Pacheco, Breuil, Burkitt, los Topper, Cayetano Mergelina, Vicent Jenkins, Martí Mas...; habiendo sido declarada Monumento Arquitectónico Artístico en 1924, Bien de Interés Cultural (BIC) en 1985 e incluida en el "Itinerario Cultural Europeo Caminos de Arte Rupestre Prehistórico" en 2011, la cueva siga cerrada permanentemente desde el 10 de octubre de 2008.  Se cumplirán 18 años de su cierre.

Mientras recordamos aquella expedición, seguimos a la espera de la resolución judicial sobre el recurso interpuesto por la Federación de Ecologistas en Acción de Cádiz (con el impulso de ANA, Asociación de Amigos de la Naturaleza), que lucha contra la resolución de la Junta de Andalucía que permite a la propiedad privada evitar las visitas públicas.

Salus utilizaba mucho la expresión de Antonio Machado: “Todo lo que sabemos, lo sabemos entre todos”. Sin embargo, el Tajo de las Figuras parece ser la excepción. Han pasado 113 años desde que aquel grupo de hombres a caballo y en burra subieron a la sierra para mostrar al mundo la“joya de la corona” de nuestro patrimonio.

Resulta incomprensible que en 2026 sigamos sin dar solución y hayamos dejado que se convierta en  un problema endémico en nuestras latitudes. Debemos resistirnos a aceptarlo. Si las instituciones no lo solucionan , la sociedad civil debería ser capaz de generar  el conflicto necesario para que se tenga en cuenta. El Tajo de las Figuras sigue deteriorándose y pidiendo ayuda sin que nadie haga caso.

El abrigo se encuentra en propiedad privada pero el patrimonio no puede ser un privilegio cuando está reconocido como derecho. No podemos interpretar la legislación a nuestro antojo o ignorarla... Hay que seguir dialogando hasta la extenuación para revertir esta situación.