MARÍA SILVA CRUZ: 111 AÑOS DEL NACIMIENTO DE "LA LIBERTARIA"

Hoy día 20 de abril se cumplen 111 años del nacimiento de María Silva Cruz, conocida como "La Libertaria"

Nacida en 1915 en las Algámitas (cortijo Zapatero), su llegada al mundo coincidió con el suicidio, acosado por las autoridades, de Gaspar Zumaquero, (albañil fundador del sindicato anarquista en 1914). María fue inscrita con el nombre de María del Socorro  Josefa de la Santísima Trinidad. Hija de Juan Silva y María Cruz, y nieta del mítico Curro "Seisdedos", tuvo siete hermanos. María creció en la calle Nueva tras el traslado de su familia a la aldea en 1928 o 29.

Gaspar Zumaquero y Memoria Libertaria

Familia casi al completo en la sede de la CNT en Cádiz en 1933. Arriba, de izquierda a derecha, Manuel García Franco, Sebastiana Cruz Jiménez, María y Catalina Silva Cruz. En medio, Carmen, María Cruz Jiménez, Francisca y Juan y los niños Curro y Juan Silva Cruz. Abajo, las niñas Catalina y Sebastiana Silva Cruz

Sin formación académica (como gran parte de la población de Casas Viejas), aprendió de su abuela Catalina Jiménez, quien la introdujo en las ideas libertarias leyéndole novelas. Así se forjó una joven autodidacta que perteneció al grupo de mujeres libertarias Amor y Armonía, formado por una decena de jóvenes entre las que se encontraba su hermana Catalina Silva Cruz, su prima Catalina, Manolita Lago, Francisca Ortega y Ana Cabezas. 

El apodo de "La Libertaria" nació de una bofetada que dio al guardia Manuel García Rodríguez cuando éste intentó arrancarle violentamente un pañuelo rojinegro que llevaba en el cuello, durante un paseo por la Alameda.

Retrato del matrimonio libertario, formado por María Silva y Miguel Pérez Cordón.

A menudo se ha discutido si María poseía ideas anarquistas profundas o si fue simplemente una joven arrastrada por unos acontecimientos que le otorgaron un papel revolucionario no buscado. Seguramente ambas afirmaciones encierran parte de verdad. 

Su leyenda se forjó en enero de 1933, tras sobrevivir al incendio del casarón de su abuelo. La imagen de superviviente  cautivó a intelectuales como Pío Baroja o la joven publicista Hildegart, quien la definió como una "Mariana Pineda del siglo XX".

El 26 de noviembre de 1933, María representó el "yo acuso" del campesinado en Madrid. Ante un Cine Europa abarrotado, intentó leer una proclama junto a su pareja (antes lo había sido de Antonio Cabañas Salvador “Gallinito” ), el periodista Miguel Pérez Cordón ( miembro de la corriente más radical de la CNT y el primero que informa sobre la verdad de lo sucedido en Casas Viejas). El llanto la interrumpió y fue Melchor Rodríguez quien terminó de leer su invitación a la lucha.

Tras un tiempo en Madrid, regresaron a Paterna de Rivera, donde nació su hijo Sidonio  (Juan) en 1935. Con el golpe de julio de 1936, Miguel huyó a la sierra , siendo posteriormente fusilado por las fuerzas sublevadas en Cartagena en marzo de 1939. María, sin embargo, decidió quedarse, confiando  que su condición de madre la protegería. Se equivocó. Fue detenida y asesinada el 24 de agosto de 1936. Tenía solo 21 años.

Antonio Cabañas Salvador "Gallinito"

El hijo, Juan Pérez Silva, dedicó gran parte de su vida a buscar los restos de su madre y murió en 2012 sin haberlo conseguido. Gracias a su esfuerzo y al de memorialistas como Cecilio Gordillo y José Luis Gutiérrez, se logró inscribir la defunción de María en el Registro Civil. Hoy el testigo de la memoria familiar lo ha tomado su nieta Rosa Pérez Gil. 

Es difícil aceptar que en 2026 todavía estemos en esta situación donde la búsqueda de personas desaparecidas siga siendo una carrera  contra el olvido. Es en este sentido en el que la Fundación Casas Viejas 1933 debería desempeñar algún rol.

Mientras los restos de María sigan en paradero desconocido,  la historia de Casas Viejas estará incompleta. ✊📜

Juan Pérez Silva/ García Cordero

Rosa Pérez Gil durante la entrevista con lavozdelsur.es. / Manu García