DE PENSIÓN SAN RAFAEL A BAR-RESTAURANTE TATO
150 años de memoria viva (1876 - 2026)🏛️⌛
Manuel Montiano Cózar nació un 27 de abril de 1901 y nos dejó un 15 de abril de 1987. Este mes de abril se cumplen 125 años de su nacimiento. Manuel fue el regente de la Pensión San Rafael (o Tienda de Montiano) en los momentos más trágicos de nuestra historia.
La pensión ocupa un lugar central en la vida social de Casas Viejas. Situada en la calle San Juan (eje principal del pueblo, con este nombre por ser San Juan el patrón del ducado de Medina Sidonia), el establecimiento ha sido uno de los ojos privilegiados de nuestro pasado.
Construida hacia 1876 como posada, fue adquirida en 1879 por Francisco Moreno Barberán, hijo del medinense Manuel Moreno Girón, "El Feo de la Torre". Con Francisco, el edificio sustituyó en hegemonía al mítico Ventorrillo del Tuerto Vela, consolidándose como vivienda, tienda de bebidas y pensión con caballeriza incluida.
Francisco emigró a México y, en 1908, tanto la tienda como la pensión se encuentran bajo la titularidad de Rafael Mateos, quien más tarde vendió a los hermanos Manuel y Julián Pérez Barrios. Estos la arrendaron a su sobrina Mari Paz Vela, casada con Manuel Montiano Cózar (nacido junto a un molino en la Morita).
El establecimiento, bajo su regencia, jugaría un rol trascendental en los acontecimientos de enero del 33, siendo la pieza perdida en el puzle de los sucesos. Durante la madrugada del día once, desde su esquina se efectuaron disparos contra el cuartel de la Guardia Civil. Pero el papel fundamental lo desempeñaría en las tres horas de "vacío" informativo: entre la quema de la choza de Seisdedos (4:00 h) y el inicio de la razzia (7:00 h).
El bar y la posada se convirtieron en el Cuartel General, en el centro de mando de las fuerzas de asalto. De estas tres horas se sabe muy poco, aunque sí hay algunos datos: allí, además del capitán Rojas, se encontraban Artal, Sancho Álvarez, un guardia de asalto herido, los enviados del gobernador civil (Arrigunaga, Gessa y Suffo), los médicos Ortiz y Hurtado, el alcalde Bascuñana, el cura Andrés Vera (quien se escondió en la posada y años después aún lucía con orgullo y como trofeo un casquillo de bala en el cuello, recogido del marco de la ventana donde estuvo escondido), Luis Barberán Madueño (detenido al confesar su cuñado, Manuel Quijada, que había dejado la escopeta en su casa), Castrillón, Manuel Montiano y algunas personas del pueblo (se supone que propietarios, aunque no se saben nombres; el gran secreto de los sucesos).
Manuel Montiano fue uno más de los que el miedo llevó al silencio... sobre todo en lo relacionado con los Sucesos". Encarcelado en Medina para que revelara lo ocurrido en esas horas previas a la masacre, Montiano no habló. Se llevó su secreto a la tumba un 15 de abril de 1987.
Días después de la tragedia se hospedaron, entre otros, Eduardo de Guzmán y Ramón J. Sénder, quienes estuvieron a punto de ser linchados por elementos locales opuestos a que se supiera la verdad de lo sucedido.
Manuel Montiano deja el negocio por enfermedad de su mujer, Mari Paz Vela, y los hermanos Pérez Barrios lo ceden a un sobrino suyo, Alfonso Vela (quien, por ser familiar por parte de madre, no lleva el apellido Pérez pero siempre lo acompañará como mote, conociéndosele como "Alfonsito el de Pérez”). Casado con Ana Sánchez, ambos se harán cargo del establecimiento que siguió siendo lugar central.
Años más tarde, el antropólogo Jerome Mintz convertirá la posada de "Alfonsito el de Pérez" en otro cuartel general, esta vez para rescatar la memoria “olvidada”.
Arquitectónicamente, en los años 60, el arco de medio punto por donde entraban las bestias dio paso a una puerta, hoy tabicada, por donde se accedía a la vivienda familiar. Tras un grave accidente en los 90, el edificio fue reconstruido respetando su espíritu original. Hoy, el Bar y Restaurante El Tato, regentado por Manuel Alfonso Vela Sánchez, y Loli González Alfaro, mantiene vivo el espíritu del lugar.
En este 125 aniversario del nacimiento de Manuel Montiano, en este 2026 en el que conmemoramos también el 150 aniversario de la construcción de nuestro establecimiento como posada; reivindicamos su importancia:
📜 “Lugar donde las paredes siguen albergando el silencio de las voces que el miedo quiso callar y que hoy, siglo y medio después, debemos proteger para que ese silencio, escenario de nuestra memoria, no se convierta en olvido”.🔕⚖️