PREÁMBULO CARNAVALERO: DE LA MURGA A LA PALABRA DISFRAZADA

LAS CASUALIDADES NO EXISTEN

            Ángel Guillén Benítez, "Angelín"

Coscorrón, 1958. Aparecen El Gato, Rendajo, Pedro Salcedo, Velardiqui, el hijo de Joselito el de la Huerta y el padre,  Cobelo, Mañez, Paquito el del Horno, El Gordito Jimerano… 

Estamos viviendo una época impresionante en el carnaval de Benalup Casas Viejas pero las casualidades no existen. Para entender el auge actual, debemos mirar hacia atrás.

La historia de nuestro carnaval está marcada por la resistencia. Tras ser prohibido por el régimen franquista, tuvo un breve renacer en 1958 que se vio truncado por una nueva etapa de censura entre 1967 y 1977. Con la llegada de la democracia en 1978, Benalup recobró por fin su libertad creativa, iniciando el camino que nos ha traído hasta hoy.

Conocemos muy bien estas etapas por la información gráfica y documental  que aportó Jerome Mintz, quien consideraba a Benalup como un lugar donde el ingenio y la rabia de los hombres los dotan de una particular independencia”, una singularidad que se recoge plenamente en el carnaval.

Cuenta Jesús Mañez a Mintz en su correspondencia epistolar:«El primer año que hubo carnaval en Benalup después de que lo prohibieran fue en el año 1958. año en que José Marín, conocido por "Joselito el de la Huerta", fue el primero que promovió el carnaval saliendo con una chirigota llamada PARA LUCHAR, LUCHAR, PARA VENCER, VENCER”. 

"Joselito" representa la concepción tradicional, el carnaval heredado, el de la murga, el vinculado a la espontaneidad. Esta es la esencia que Jesús Mañez rescata en su Romancero de 2025, subrayando el valor antropológico de esta tradición.

Por otro lado, surge una concepción renovadora de la mano de un personaje que fue maestro en su pueblo (Benalup de Sidonia) y se implicó profundamente en el campo de la educación  y en el mundo del carnaval. Nos referimos a Ángel Guillén Benítez, “Angelín”.

Conocedor del carnaval de Cádiz, lo imita y contribuye a que ese modelo se imponga aquí, introduciendo esa nueva visión en la que se otorga más importancia a las letras y al disfraz, a la “palabra disfrazada" según Sandra Pérez Castañeda.

Autor de Los Piratas en 1960, compondrá letra y música de Los Pieles Rojas (conocidos como Los Indios) en 1961.Tras ellos vendrían Los Bandoleros, Los Turistas del Tajo de las Figuras (habrá otra entrada),...Angelín seguirá jugando un papel fundamental cuando vuelve a recuperarse el carnaval a partir de 1978. Recordamos a agrupaciones como  Ecos del Pueblo, Los Juglares, Los Cosacos, Primavera,...

Su estilo combinaba el amor por Benalup con una sátira fina y punzante. Destaca en sus composiciones la reivindicación de la independencia política de nuestro pueblo y la concepción del carnaval como una crónica social o "periódico del año." 

 Hace ahora 65 años, "Angelín" compuso letra y música para Los Pieles Rojas (Los Indios), poniendo su ideología carnavalera al servicio de los casasviejeños. En esta agrupación homenajeó a figuras como Don Ramón Mora Figueroa y al practicante Andrés Martínez, al tiempo que reflejaba la rivalidad entre la murga tradicional y el modelo gaditano introducido por él. Especial mención merece su copla 'En los lugares más hermosos', una alabanza a los bares de la época que hoy constituye un documento histórico esencial para conocer el casco antiguo de los sesenta y que ha marcado las composiciones de autores actuales.". Dice así:

“Los lugares más hermosos

que tiene “to” este rincón

son la casa Montiano

el bar de Paco el del Horno

la Peña y el Resbalón

no me “olvio” de lo Juan Román

ni tampoco del Bar de Florito

y la célebre tienda de Ricardo

y del nuevo local de Alfonsito

Luego pasamos a lo de Palomino

donde Jerez podemos catar

y de allí a lo de Manolo Gómez

donde también se puede brindar

con una copa de Blázquez

o de fino Barberá.”

Los Pieles Rojas

El brillante presente del carnaval benalupense es el resultado de un sedimento histórico consistente. Las agrupaciones de hoy beben de esa dualidad, de "Joselito" y de "Angelín", de esas dos concepciones que son el cimiento indispensable sobre el que se asienta nuestra identidad carnavalera y que nos distingue del resto, “...donde el ingenio y la rabia de los hombres los dotan de una particular independencia” (Mintz). 

 

Cada miembro, cada individuo que participa en el carnaval, es un hilo  indispensable para seguir tejiendo nuestra propia identidad. Al final, cada chirigota, comparsa, cuarteto, dúo o romancero es una nueva página de ese periódico anual que va dando consistencia, como la dió "Joselito",  "Angelín" y otros, a nuestra crónica social, a nuestro gen identificativo y diferenciador. 

 

Que vivamos una época dorada no es casual, porque las casualidades no existen.

 

EL CARNAVAL NOS IDENTIFICA Y DEFINE, ES PARTE DE NUESTRO PATRIMONIO.

 

¡ YA ESTAMOS BEBIENDO, COMIENDO Y ESCUCHANDO! (el orden no importa)

Sandra Pérez Castañeda

LAS EXPRESIONES SUBRAYADAS EN COLOR DORADO OCRE ESTÁN VINCULADAS. PINCHA EN ELLAS SI QUIERES MÁS INFORMACIÓN